
El “Efecto Escudo”: El protocolo operativo que salva vidas en el auxilio en carretera
02/07/2026
Transformación digital en el auxilio en carretera: Cómo optimizar la rentabilidad de las bases operativas
30/07/2026Asistir a un vehículo eléctrico averiado, especialmente bajo las condiciones de estrés térmico extremas del verano, exige un conocimiento técnico especializado que dista mucho del protocolo utilizado para los motores de combustión tradicionales. Desde la Red REAC analizamos los dos pilares críticos que todo profesional y usuario debe conocer.
El peligro del giro forzado: El riesgo térmico y regenerativo
Uno de los errores más graves y costosos que se pueden cometer en el rescate de un coche eléctrico es permitir que las ruedas motrices giren de forma libre sobre el asfalto mientras es arrastrado.
Al moverse las ruedas motrices con el motor apagado, se activa de manera forzada el sistema de retención y la frenada regenerativa del vehículo. Esta acción involuntaria genera energía eléctrica que es enviada directamente a los inversores y a la batería principal de tracción. Al estar el coche inactivo y sin los sistemas de refrigeración líquida funcionando a pleno rendimiento, se pueden producir picos de tensión destructivos o un sobrecalentamiento crítico que, en el peor de los casos, puede derivar en un incendio térmico espontáneo. Por tanto, el uso de plataformas completas o carros de arrastre es mandatorio.
Integridad estructural: El mapa de los bajos del vehículo
A diferencia de los coches de combustión, donde el chasis ofrece puntos de anclaje estándar relativamente accesibles, los vehículos eléctricos albergan su componente más sensible y costoso —el paquete de celdas de la batería— en todo el suelo del habitáculo.
Un operario de grúa debe estar capacitado para identificar con precisión milimétrica los puntos de tracción específicos dictados por cada fabricante. Utilizar un punto de enganche incorrecto o ejercer una fuerza de tracción angulada inadecuada puede provocar la deformación del suelo del coche, perforando o presionando la estructura de las baterías, lo que anularía por completo la garantía del fabricante y crearía un riesgo químico y de cortocircuito severo.
La capacitación técnica continua es la única respuesta viable ante los retos de la nueva movilidad sostenible. En REAC apostamos por la máxima formación de nuestras bases asociadas para garantizar que la innovación tecnológica vaya siempre unida a la seguridad operativa en carretera.
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