Los profesionales del auxilio en carretera desarrollan una actividad esencial para la seguridad vial, pero continúan expuestos a situaciones de elevado riesgo cada vez que descienden de sus vehículos para atender una avería o un accidente. Ante la reciente modificación del Reglamento General de Circulación, la Alianza Nacional de Auxilio en Carretera reclama que esta realidad sea reconocida y que se adopten medidas específicas para proteger a quienes trSabajan a pie en la calzada.
Una reforma centrada en los usuarios vulnerables
El pasado 24 de septiembre, la Dirección General de Tráfico presentó las novedades del nuevo Reglamento General de Circulación en materia de protección de los usuarios vulnerables. La reforma incorpora una definición específica de “usuario vulnerable de la vía” y establece nuevas medidas de protección para peatones, ciclistas, motoristas y usuarios de vehículos de movilidad personal.
La Alianza Nacional de Auxilio en Carretera participó en la jornada de presentación y trasladó a la DGT su preocupación por la situación de los operadores de grúa. Se trata de profesionales que, durante una intervención, deben abandonar el vehículo de auxilio y desarrollar parte de su trabajo directamente sobre la vía, en muchas ocasiones en carreteras de alta velocidad y junto al flujo de tráfico.
Esta circunstancia convierte cada operación de asistencia en una situación que requiere extremar las medidas de protección y concienciación del resto de conductores.
El auxilio en carretera forma parte de la propia seguridad vial. La retirada de un vehículo averiado o accidentado permite eliminar obstáculos de la calzada, recuperar la fluidez del tráfico y reducir los riesgos derivados de una inmovilización.
Sin embargo, para poder prestar ese servicio, el operador debe exponerse físicamente al tráfico. Bajar de la grúa, señalizar, asegurar el vehículo, realizar determinadas operaciones de asistencia o preparar su retirada son tareas que pueden obligar al profesional a trabajar a escasos metros de vehículos que circulan a gran velocidad.
Esta exposición directa convierte a los operadores de auxilio en un colectivo que necesita una protección específica durante el desarrollo de sus funciones, especialmente en vías de alta capacidad y en situaciones de visibilidad reducida.
| Situación |
Riesgo para el operador |
Necesidad de protección |
| Intervención junto a la calzada |
Exposición directa al tráfico mientras se realizan las tareas de auxilio. |
Reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad al aproximarse. |
| Carreteras de alta velocidad |
Menor margen de reacción ante vehículos que se aproximan a gran velocidad. |
Mayor vigilancia, señalización y separación respecto a la zona de trabajo. |
| Vehículo inmovilizado |
El obstáculo puede generar maniobras imprevistas de otros conductores. |
Anticipación, reducción de velocidad y cambio de carril cuando sea posible. |
La importancia de contar con datos fiables
La Alianza también ha puesto el foco en la necesidad de disponer de información precisa sobre los siniestros que afectan a los operadores de auxilio en carretera. Según denuncia la organización, existen discrepancias entre las cifras oficiales y los datos recopilados por empresas y medios de comunicación en relación con los atropellos y fallecimientos de estos profesionales.
Contar con estadísticas homogéneas y fiables resulta fundamental para conocer la verdadera dimensión del problema, identificar los escenarios de mayor riesgo y diseñar medidas de prevención ajustadas a la realidad de las intervenciones en carretera.
Una actividad ya integrada en el sistema de seguridad vial
La protección de los operadores de auxilio no parte de cero. La regulación específica del sector ya contempla medidas destinadas a mejorar la seguridad de estas operaciones, incluyendo requisitos para los vehículos de auxilio, señalización específica, comunicación de la ubicación de los vehículos y condiciones de actuación de los profesionales.
Estas herramientas representan un avance importante, pero desde el sector se reclama continuar desarrollando medidas que tengan en cuenta la exposición directa de los profesionales que trabajan sobre la carretera.
La prevención también depende del comportamiento al volante
La seguridad de una intervención no depende únicamente de los medios disponibles por parte de las empresas de auxilio. La actuación del resto de usuarios de la vía resulta igualmente determinante.
Al aproximarse a una grúa de auxilio y a un vehículo inmovilizado, reducir la velocidad, mantener una distancia adecuada y cambiar de carril cuando las condiciones de la vía lo permitan son comportamientos esenciales para disminuir el riesgo de atropello y facilitar el trabajo de los profesionales.
La Alianza reclama, en este sentido, una campaña específica de concienciación vial que permita trasladar a todos los conductores la realidad de estas intervenciones y reforzar una cultura de respeto hacia quienes trabajan en la carretera.