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21/03/2024La lucha contra el atasco implica utilizar una serie de instrumentos para aliviar la tensión circulatoria. A las grúas de auxilio en carretera afecta especialmente, a la hora de realizar determinados servicios.
Los atascos son un problema en el siglo XXI. A pesar de las nuevas formas de movilidad, desplazarse en vehículo privado sigue siendo tan común que es muy normal pasarse de media entre dos y cuatro días al año metidos en un embotellamiento, si se vive en una gran ciudad. En este artículo veremos cómo el uso de carriles especiales, el uso de la mediana como paso entre carriles o la información en tiempo real a través de los Centros de Gestión de Tráfico pueden contribuir a destensar las caravanas de toda la vida.
Recordemos, antes de nada, lo que Antonio Ruiz de Elvira -catedrático de Física Aplicada en la Universidad de Alcalá de Henares-, escribía en 2016 acerca del porqué de los atascos. “La solución es educación (posición y velocidad), buen diseño de entrada salida de las ciudades (coladores), vías alternativas (muchísimas) como redes de comunicaciones y arcenes amplios en las carreteras. Esto emplea dinero, pero lo que de verdad cuesta es poner a funcionar la razón y la inteligencia humana”.
Entre otras cosas, este catedrático proponía más arcenes, en ambos lados de cada sentido (cuatro arcenes por autovía), para así poder sacar los vehículos averiados o accidentados y permitir el acceso rápido a las grúas de auxilio en carretera. Y se lamentaba de que “policía, ambulancias y grúas” tengan que desplazarse “dentro de la sopa de vehículos comprimidos (porque no han guardado la distancia de 100 metros entre ellos) y parados tras el problema”.
Carriles para combatir los atascos y puertas anti-atascos
Pensemos que el motivo de un atasco puede ser variado, debido a una inclemencia meteorológica, un siniestro, una avería, o un aumento del tráfico debido a la fecha del calendario (víspera de festivos y vacaciones, lo típico). Carriles en sentido contrario al habitual, carriles habilitados, carril reversible… son algunos de los instrumentos que se utilizan para reducir la tensión de la circulación. La Asociación Española de la Carretera (AEC) indicaba hace casi una década que la información iba a ser una clave. Transmitir la información en tiempo real, a través de paneles y aplicaciones, es muy importante a día de hoy. Para informar de los tramos críticos, la meteorología adversa, las horas punta, etcétera.
En el caso de los carriles habilitados, la velocidad es reducida -entre 60 y 80 km/h-, y se exige a los vehículos que los transiten que usen la luz de cruce. Unos son en sentido contrario al habitual, y se habilitan en autovías y autopistas, mientras que otros, los adicionales, utilizan los arcenes -tan necesarios, según se indicaba más arriba- como carril extra. Otro tipo de carril que contribuye a hacer que la circulación sea más fluida son los carriles BUS-VAO, para buses.
Añadimos una de las soluciones empleadas en situaciones sobrevenidas. Se trata de las llamadas puertas anti-atascos o “transfer” que, a través de las medianas, conectan carriles y permiten cambiar de sentido a los vehículos de emergencia; contribuyendo, según la Dirección General de Tráfico (DGT), a restituir la circulación en menor tiempo.



